LAS NECESIDADES HUMANAS, SEGÚN MASLOW
Maslow plantea que el ser humano está constituido y
compuesto por un cuerpo físico, cuerpo sociológico y cuerpo espiritual y que
cualquier repercusión o problema que ocurre en cualquiera de estos cuerpos
repercute automáticamente sobre el resto de los cuerpos de la estructura. Por
esto Maslow propone dentro de su teoría el concepto de jerarquía, para así
darle orden a las necesidades a nivel del cuerpo físico, sociológico y
espiritual.
Maslow
elaboró una teoría de la motivación con base en el concepto de jerarquía de
necesidades que influyen en el comportamiento humano. Maslow concibe esa
jerarquía por el hecho de que el hombre es una criatura cuyas necesidades
crecen durante su vida. A medida que el hombre satisface sus necesidades básicas,
otras más elevadas ocupan el predominio de su comportamiento. De acuerdo con
Maslow, las necesidades humanas tienen la siguiente jerarquía:
Necesidades fisiológicas (aire, agua,
alimentos, reposo, abrigos etc.)
Necesidades de seguridad (protección
contra el peligro o las privaciones)
Necesidades
sociales (amistad, pertenencia a grupos, etc.
Necesidades
de estima (reputación, reconocimiento, autorrespeto, amor, etc.)
Necesidades de autorrealización
(realización potencial, utilización plena de los talentos individuales, etc.
En
general, la teoría de Maslow presenta los aspectos siguientes:
Una necesidad satisfecha no origina
ningún comportamiento; solo las necesidades no satisfechas influyen en el comportamiento
y lo encaminan hacia el logro de objetivos individuales.
El individuo nace con un conjunto de necesidades
fisiológicas que son innatas o hereditarias. Al principio, su
comportamiento gira en torno de la satisfacción cíclica de ellas (hambre, sed,
ciclo sueño - actividad, sexo, etc.) A partir de cierta edad, el individuo
comienza un largo aprendizaje de nuevos patrones de necesidades. Surge la
necesidad de seguridad, enfocada hacia la protección contra el peligro, contra
las amenazas y contra las privaciones. Las necesidades fisiológicas y las de
seguridad constituyen las necesidades primarias y tienen que ver con su
conservación personal.
En la medida en que el individuo logra
controlar sus necesidades fisiológicas y de seguridad, aparecen lenta y
gradualmente necesidades más elevadas son: sociales, de estima y de
autorrealización. Cuando el individuo logra satisfacer sus necesidades
sociales, surgen las necesidades de autorrealización; esto significa que las
necesidades de estima son compleméntales de las necesidades sociales, en tanto,
que las de autorrealización lo son de las de estima. Los niveles más elevados
de necesidades solo surgen cuando los niveles más bajos han sido alcanzados por
el individuo. No todos los individuos sienten las necesidades de
autorrealización, ni siquiera el nivel de las necesidades de estima, ello es
una conquista individual.
Las
necesidades más elevadas no surgen a medida que las más bajas van siendo
satisfechas; estas predominan, de acuerdo con la jerarquía de necesidades.
Diversas necesidades concomitantes influyen en el individuo de manera simultánea,
sin embargo, las más elevadas predominan frente a las más bajas.
Las necesidades más bajas (comer,
dormir, etc.) requieren un ciclo motivacional relativamente rápido, en tanto
que las más elevadas necesitan uno mucho más largo. Si alguna de las
necesidades más bajas deja de ser satisfecha durante un largo período, se hace
imperativa y neutraliza el efecto de la más elevada. Las energías de un
individuo se desvían hacia la lucha por satisfacer una necesidad cuando esta
existe.
El enfoque de Maslow, aunque es
demasiado amplio, representa para la Administración de Recursos Humanos un
valioso modelo acerca de los comportamientos de las personas.
Importancia
en el desempeño profesional Orientador de la Conducta.
En el desempeño profesional del Orientador de
la Conducta las necesidades humanas determinan un desequilibrio de las normas
fisiológicas y culturales y por informaciones sobre la situación del medio
interno y externo; promover como Orientadores desde una perspectiva
individual, debemos reconocer el valor y normas socioculturales de cada ser tratante, que debemos indagar las
necesidades y promover las estrategias inteligentes para la formación y
orientación adecuada de cada ser humano que requiera de nuestra ayuda. Como
Orientadores debemos aplicar:
·
Promover cambios y
desarrollar actitudes positivas
·
Discutir sus necesidades en
cada norma
·
Orientar de manera adecuada
bajo la normalidad de cada ser humano.
