jueves, 16 de mayo de 2013

hombre y sus necesidades






LAS NECESIDADES HUMANAS, SEGÚN MASLOW
Maslow plantea que el ser humano está constituido y compuesto por un cuerpo físico, cuerpo sociológico y cuerpo espiritual y que cualquier repercusión o problema que ocurre en cualquiera de estos cuerpos repercute automáticamente sobre el resto de los cuerpos de la estructura. Por esto Maslow propone dentro de su teoría el concepto de jerarquía, para así darle orden a las necesidades a nivel del cuerpo físico, sociológico y espiritual.
Maslow elaboró una teoría de la motivación con base en el concepto de jerarquía de necesidades que influyen en el comportamiento humano. Maslow concibe esa jerarquía por el hecho de que el hombre es una criatura cuyas necesidades crecen durante su vida. A medida que el hombre satisface sus necesidades básicas, otras más elevadas ocupan el predominio de su comportamiento. De acuerdo con Maslow, las necesidades humanas tienen la siguiente jerarquía:
  Necesidades fisiológicas (aire, agua, alimentos, reposo, abrigos etc.)
  Necesidades de seguridad (protección contra el peligro o las privaciones)
  Necesidades sociales (amistad, pertenencia a grupos, etc.
   Necesidades de estima (reputación, reconocimiento, autorrespeto, amor, etc.)
  Necesidades de autorrealización (realización potencial, utilización plena de los  talentos individuales, etc.
En general, la teoría de Maslow presenta los aspectos siguientes:
Una necesidad satisfecha no origina ningún comportamiento; solo las necesidades no satisfechas influyen en el comportamiento y lo encaminan hacia el logro de objetivos individuales.
El individuo nace con un conjunto de necesidades fisiológicas que son innatas o hereditarias. Al principio, su comportamiento gira en torno de la satisfacción cíclica de ellas (hambre, sed, ciclo sueño - actividad, sexo, etc.) A partir de cierta edad, el individuo comienza un largo aprendizaje de nuevos patrones de necesidades. Surge la necesidad de seguridad, enfocada hacia la protección contra el peligro, contra las amenazas y contra las privaciones. Las necesidades fisiológicas y las de seguridad constituyen las necesidades primarias y tienen que ver con su conservación personal.
En la medida en que el individuo logra controlar sus necesidades fisiológicas y de seguridad, aparecen lenta y gradualmente necesidades más elevadas son: sociales, de estima y de autorrealización. Cuando el individuo logra satisfacer sus necesidades sociales, surgen las necesidades de autorrealización; esto significa que las necesidades de estima son compleméntales de las necesidades sociales, en tanto, que las de autorrealización lo son de las de estima. Los niveles más elevados de necesidades solo surgen cuando los niveles más bajos han sido alcanzados por el individuo. No todos los individuos sienten las necesidades de autorrealización, ni siquiera el nivel de las necesidades de estima, ello es una conquista individual.
            Las necesidades más elevadas no surgen a medida que las más bajas van siendo satisfechas; estas predominan, de acuerdo con la jerarquía de necesidades. Diversas necesidades concomitantes influyen en el individuo de manera simultánea, sin embargo, las más elevadas predominan frente a las más bajas.
Las necesidades más bajas (comer, dormir, etc.) requieren un ciclo motivacional relativamente rápido, en tanto que las más elevadas necesitan uno mucho más largo. Si alguna de las necesidades más bajas deja de ser satisfecha durante un largo período, se hace imperativa y neutraliza el efecto de la más elevada. Las energías de un individuo se desvían hacia la lucha por satisfacer una necesidad cuando esta existe.
El enfoque de Maslow, aunque es demasiado amplio, representa para la Administración de Recursos Humanos un valioso modelo acerca de los comportamientos de las personas.
Importancia en el desempeño profesional Orientador de la Conducta.
  En el desempeño profesional del Orientador de la Conducta las necesidades humanas determinan un desequilibrio de las normas fisiológicas y culturales y por informaciones sobre la situación del medio interno y externo;   promover  como Orientadores desde una perspectiva individual, debemos reconocer el valor y normas socioculturales  de cada ser tratante, que debemos indagar las necesidades y promover las estrategias inteligentes para la formación y orientación adecuada de cada ser humano que requiera de nuestra ayuda. Como Orientadores debemos aplicar:
·         Promover cambios y desarrollar actitudes positivas
·         Discutir sus necesidades en cada norma
·         Orientar de manera adecuada bajo la normalidad de cada ser humano.